TERCERA ETAPA (1990-1991)
Este período corresponde a los momentos más álgidos del conflicto armado entre el ejército y los grupos insurgentes. La inestabilidad social, la inseguridad permanente y las acciones de guerra que asolaron extensas zonas del territorio fueron el marco de la vida cotidiana. A esta situación habría que agregar los asesinatos políticos, los secuestros, el terror urbano, las campañas de reclutamientos por parte de la Fuerza Armada y los movimientos insurgentes y una crítica situación económica. Durante este período, el flujo migratorio tuvo diversos cauces: el que se realizó por el camino de la legalización del estatus migratorio de aquellas personas que llegaron a los Estados Unidos durante los sesenta y setenta y que por ello mismo pudieron acceder a programas de reunificación familiar. También, algunos países europeos facilitaron programas de ayuda para perseguidos políticos, así como programas regulados de migración hacia Canadá y Australia, debe reconocerse que el mayor flujo de salvadoreños hacia el exterior se dio por la vía ilegal, los mojados, que llegaron a los Estados Unidos arriesgando sus vidas. Todo ese contingente de personas se desplazaba por vía terrestre, a través de Guatemala y México, y cruzaban ilegalmente la frontera de los Estados Unidos. Viajaban tanto a título de una aventura personal como también poniéndose en manos de los coyotes (quienes se dedican al traspaso ilegal de personas).