DIFERENCIAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES MIGRANTES

Publicado en por estudiantes de REA 1, seccion 29, 2009

Las diferencias entre mujeres y hombres se han construido socialmente. En las sociedades de América Latina se ha educado a las mujeres y a los varones con valores diferentes. Se nos han asignado roles distintos y a esta construcción se le conoce como género. Las diferencias basadas en género derivan en una mayor vulnerabilidad para las mujeres, porque se les considera objetos sexuales y que tienen menor capacidad que los hombres para desenvolverse en el ámbito público.

La distinción de género condiciona el comportamiento de las personas al estimular o reprimir las conductas en función de su adecuación al género. Las diferencias biológicas o naturales son trasladadas a la subjetividad. Así, la mujer se define por su función reproductiva principalmente. La sexualidad es el eje de la identidad femenina. La sexualidad, comprendida en dos áreas: la procreación y el erotismo, es elemento esencial de la identidad femenina únicamente a partir de la procreación. Desde el punto de vista ético, el erotismo se considera negativo en la mujer; por tanto todo lo relacionado con este aspecto de la sexualidad es excluido, minusvalorado, reprimido. En cambio, la maternidad, la vida en matrimonio y el velar por el bienestar de la familia son valorados en gran manera, hasta ciertos puntos exaltados.

Los roles de género han sido transmitidos de generación en generación y conforman un eje crítico de la conducta. De las mujeres se espera la abnegación, el sacrificio, el desplazamiento de sí misma por las necesidades de los demás. Estas expectativas pueden variar en grado de un contexto a otro, pero están presentes en la identidad femenina socialmente influida. Por su parte, de los varones se espera la fuerza física, el desenvolvimiento abierto y audaz, la competitividad y la posesión y manifestación del poder (en todas sus dimensiones: físico, económico, social, etc.)

 

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